9/7/09
Empresa filantrópica
es, sin duda, utópica y
no duraría ni un segundo.
Segundo, una empresa filantrópica
sería una ruina histórica,
no invertirían terceros.
Tercero, una empresa filantrópica
empapelada con la teórica
construida en un cuarto.
Cuarto, una empresa filantrópica
decorada con pictórica
donde tomar un quinto.
Quinto, este poema va de números ordinarios;
el uno dice "mierda"
el dos dice "culo"
el tres dice "agarramela otra vez"
el cuatro dentro de un rato dice "polla".
Y alguno de vosotros dirá que esto no tiene sentido
pero por la vista entre, así que tiene sentido.
Si uno no lo ha visto, pero lo ha oído,
podrá decir que sí que tiene sentido.
Sentido estoy yo, por estar rodeados de sentimentales.
Sentido estoy yo, y no se muy bien por qué.
¿Dónde te metías, Elías?
21/6/09
El día mundial de la música
Si Louis Armstrong nos lo dice así, le tendremos que creer:
20/6/09
Busco una respuesta
¿Por qué si una persona no está loca se le llama "cuerda", mientras que hay otra expresión que es "loco de atar"?
18/6/09
Las tabernas (la historia de un galán prehistórico)

En la parte baja de un bajo bar,
me asomo a la ventana de atrás
y veo un buceador.
Un buceador ingresando dinero
en un banco de peces
y está contento
porque más tarde sacará el dinero.
Dinero le entrego al camarero.
A una señora en la barra
le invito a agua
y se lo toma a mal
pero se lo toma.
Me mira raro,
la miro salido
algo borracho y deprimido.
Dame whisky, camarero, para olvidar
el palo del día:
que la señorita me mira mal.
No contento con la reacción
me acerco a la barra con discreción.
Pido un whisky
y un vaso de agua
para mí es el whisky
para ella el agua
pero me mira mal.
Intercambio palabras
pero o ella es muda
o yo soy sordo
y como no soy sordo
ella es la que está mal.
Me mira raro,
la miro salido
algo borracho y deprimido.
Dame whisky, camarero, para olvidar
el palo del día:
que la señorita me mira mal.
Así paso las noches
en las tabernas
como si fuera un hombre
de las cavernas.
MUSE en CONCIERTO en ESPAÑA
No son los reyes del mambo, son los reyes de la nueva oleada británica que empezó con los noventa. Empezar un concierto así es un aviso de que el concierto es bueno. Luego suenan cosas como esta:
O esta:
Javi Stardust, el que os habla (os escribe), ya tiene su entrada.
Madrid, 28 de noviembre, Palacio de los deportes.
17/6/09
Las siete y media: Capítulo cuatro
-Disculpe, ¿cómo que va a venir mi ex mujer? Llevo dos años sin verla. ¿Cómo se supone que debería actuar?
-No lo sé. Nunca he estado en esa situación. Soy felizmente casado. Tal vez debería de hacer como la gente en las películas. Actúe educadamente, pueden darse dos besos o la mano.
-La mano es demasiado frío.
-Pues dos besos.
-No estoy preparado para los dos besos.
-No la salude.
-¿Está usted hablando en serio? ¡Ni que yo fuera un monstruo!
-Es usted sospechoso de dos asesinatos, no saludar a su ex mujer a la que lleva sin ver un par de años no creo que le convierta a usted en un monstruo. En cuanto a su pregunta, no, no estaba hablando en serio. Claro que debe saludarla. Pruebe con los dos besos. No va a estallar el mundo.
Robert Allen sacó su móvil para mirar la hora. Dos minutos más de esta conversación y delataría, si falta hiciera, que fue él quien asesinó a Kennedy con tal de huir de esa charla asquerosa. El teléfono estaba apagado. La pantalla era negra y a través de ella vio reflejados a los tres invitados. Dió un salto y gritó: "Jack Frost".
-Siéntese, señor Allen.
-De acuerdo, de acuerdo. Pero... ¡no puedo creerlo, es Jack Frost! Es mi ídolo musical.
-En realidad no me importa.-El comisario se pone en pie y comienzan las presentaciones.-Señores Erns y Robert, estos son Jack Frost, Sylviane Agacinski y Ray Stantz.
Robert se abalanzó sobre Jack describiéndole su infinita pasión y admiración por todas las canciones que había hecho y todas las letras que había escrito. Parecía que Robert supiera más de Jack que el propio Jack.
-He leído treinta y cuatro biografías de tu vida. Se tu fecha de nacimiento, el lugar donde naciste, donde te criaste, las notas que sacaste en la EGB, tu nota de corte tras la reválida, todos los trabajos a los que te has dedicado, el nombre de todo el arbol genealógico tuyo de diez generaciones...
-Me preocupa que sepas todo eso.
-¿Por qué?
-Me haces pensar que eres algo raro.
-Jack, ¿por qué dices eso?
-Porque parece que estés robándome el alma, tío.
-A ver, a ver... entremos en situación. Llevo toda mi vida dedicandome a conocerte poco a poco porque te admiro y no creo que las primeras palabras que intercambie contigo sean tan despectivas.
-Si has leído tanto sobre mí, deberías saber lo mucho que me gusta tocar los cojones, provocar y pasar de los pelotas insaciables.
-Hola, Sylviane.-Le de dos besos.-¡Cuánto tiempo! ¿Cómo te va la vida?
-Estupendamente, acabo de casarme.
-¿Si? Eso es fabuloso. ¿Con quién?
-Con Bauhaus.
-¿Bauhaus? ¿Pero qué le has visto a ese hombre?
-Es bueno y se preocupa por mí. No s un asqueroso fetichista que abandona a su mujer y su hijo por ir a fiestas, por no decir orgías, de disfraces y a practicar rarezas sexuales.
-Sabía que esta conversación se volvería más tensa de lo que en realidad debiera ser.
-Por favor, señores, entremos en materia... el señor Stantz no conoce a nadie y se está aburriendo. Siéntense todos, por favor.
-Señor Stantz, tiene el nombre de Dan Aykroyd en los cazafantasmas: Ray Stantz. ¿A qué se dedica? Y no me diga a cazar fantasmas.-Dijo Erns sentándose con media sonrisa.
-En vez de cazar fantasmas, me dedico a cazar ratones.
-Interesante.
Silencio incómodo.
-¿Y qué tal la vida?
-Bien.
-Vale...
-Si...
Avalanche
16/6/09
Pioneer to the falls
Show me the dirt pile
And I will pray that the soul can take
Three stowaways
Vanish with no guile
And I will not pay
But the soul can wait
The soul can wait
It's still pretty
What with all these weeks
We’ll be fine
We’ll be fine
But if it’s still pretty
What with all these weeks
Will we find love
And supervise
Show me the dirt pile
And I will pray that the soul can take
Three stowaways
And you vanish with no guile
And I will not pay
But the soul can wait
I felt you so much today
Oh no, you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
Girl, I know you try
You fly straight into my heart
You fly straight into my heart
But here comes the fall...
So much for me believing that sorrow
So much for dreams we see but never care to know
Your heart makes me feel
Your heart makes me moan
For always and ever, I'll never let go
Always concealed
Safe and inside, alive!
Show me the dirt pile
And I will pray that the soul can take
Three stowaways
In a passion it broke
I pull the black from the grey
But the soul can wait
I felt you so much today...
Las siete y media: Capítulo tres
Malas noticias, pero no hay que culpar al mensajero. El mensajero era Stephen Bloom, un muchacho pelirrojo con peto vaquero, camisa a cuadros y gorra ancha. Lleva repartiendo el periódico en la puerta de la comisaría dos años, tiene siete años. Siendo muy pequeño llegó a las oficinas del Páginas pasadas y allí le concedieron el trabajo.
-Hola, Stephen. ¿Cómo llevas la mañana?
-Estupenda, señor Bauhaus,-acompañó la respuesta de una tos-aunque hace algo de frío.
-Oye, deberías revisarte esa tos... eres muy pequeño para tener así los pulmones. Dame un ejemplar, por favor, y dime ¿qué noticias hay hoy?
-El señor Gottfried, un tipo que vino ayer como sospechoso del asesinato de un amigo suyo, ha aparecido hoy en su casa muerto. Al parecer, este señor era millonario y conocía a Friedrich, la anterior víctima, porque la rescató de vivir en la calle cuando era pequeño. Friedrich Engels habitó un tiempo en la mansión de Gottfried y cuando fue lo suficientemente mayor como para labrarse su propio porvenir, consiguió un puesto como vendedor en el mercado y lo combinaba con los estudios. Llegó a convertirse en maestro de la escuela de Candillac. El otro día ganó la quiniela, para la cual participó con tres más (aunque ellos no lo sabían, él simplemente les dió la papeleta rellena). Al parecer, Friedrich quería ayudar a sus tres mejores amigos, aquellos que le ayudaron en momentos difíciles en su vida. Esta noche, el más rico de todos ellos es el que ha muerto. Encontraron el cadaver esta mañana y tres cartas de la baraja española: las cartas sumaban las siete y media. Con el asesinato de Engels pasó algo parecido... cuando los tres colegas de Friedrich echaron mano de sus boletos, no estaban y en su lugar había otras tres cartas.
-Interesante. No tenía ni idea de lo que había pasado.
-Sí, señor. Es muy extraño. Mire, señor. Esas dos personas que hay ahí son los sospechosos que vinieron ayer. Les habrá vuelto a citar el comisario.
-¡Qué miedo da todo esto! La ciudad de Candillac se corrompe cada vez más, pequeño. En fin, me voy. Tengo que entrar a trabajar.
-Buenos días, señores.-Saludó el comisario.-Más les vale tener una buena coartada o esta noche dormirán y jugarán a las cartas en el calabozo.
-Pero... ¿qué ha pasado?
-El señor Gottfried ha aparecido asesinado esta mañana, ha realizado tres llamadas. Sólo uno de sus tres intentos de comunicación fue válido. Al otro lado del teléfono estaba su exmujer -añadió señalando a Erns - lo único que ella pudo escuchar fueron varios gritos y la palabra "allí". La caja fuerte de Gottfried Leibniz estaba forzada y vacía. En ella habían tres cartas, circunstancias similares, ¿no?
-¿Mi ex mujer?- preguntó desconcertado Erns - ¿pero cómo se conocían?
-Eso me gustaría a mí saber, pero no se preocupe. Pronto vendrán como invitados especiales las llamadas de Gottfried.
15/6/09
Las siete y media: Capítulo dos
Un niño pelirrojo con la cara llena de pecas estaba aquella mañana junto a la puerta de la comisaría canturreando: “¡Extra, extra!”. Vestía un peto vaquero, camisa a cuadros y una gorra ancha. “Ha habido un asesinato esta noche en Candillac”.
Los señores Gottfried, Erns y Robert quisieron una copia del Páginas pasadas, el periódico más importante de la ciudad. El comisario se mantuvo al margen, en comisaría tenían muchos ejemplares ya.
Comprados ya los periódicos y esperado el tiempo necesario a que llegaran los tres, -exclamó McLöwitz- me veo en la obligación de encauzar la reunión para la que les he convocado. ¿Se conocen entre sí?
-No.
-No. Nunca les he visto. -dijo Gottfried mientras sacaba una pitillera de oro de su bolsillo.
-Yo tampoco les he visto nunca… perdone, ¿podría darme un cigarro? –añadió Ernst.
-Sí, claro, hombre. Toma uno. ¿Alguien más quiere?
Robert cogió también uno; el comisario por su parte miró la pitillera con desprecio y sacó él su propio cigarrilo.
-Como antes les avisé, su amigo Friedrich Engels ha sido asesinado. Se calcula que la tragedia sucedió en torno a las siete y media o las ocho de esta misma mañana. Algunos de mis hombres y yo mismo estuvimos pateando todo el lugar y hemos rastreado toda la información personal posible sobre él. Hemos mirado en su teléfono móvil y las tres últimas llamadas que hizo fueron a ustedes tres. A partir de esto, hemos buscado su relación con la víctima y hace un rato descubrí un detalle muy curioso. Han participado los cuatro juntos en la quiniela y han ganado.
-¿Hemos ganado? No sé cómo combinar la alegría con el llanto. De todas maneras, esto es muy extraño. Me traen a comisaría, me presentan a dos amigos de mi amigo, con los cuales hemos ganado millones con la quiniela aunque no haya visto en mi vida, me dicen que mi colega está muerto y… ¿con lo último nos estaba tachando de sospechosos? –se precipitó Robert.
-Mire, yo tampoco sé cómo debería de combinar el llanto con la alegría, pero tiene razón con eso de que se les tache de sospechosos. –ironizó McLöwitz.
-¿Pero qué hay de las llamadas? Eran como pedir ayuda, ¿no?
-¿Y por qué debería pedirle precisamente a ustedes la ayuda y no a la policía?
Los tres sospechosos se quedaron sin respuesta.
-No se pongan nerviosos, probablemente ninguno de los tres haya sido el asesino pero comprendan mi postura como comisario: un hombre tiene un boleto valorado en dios sabe cuántos millones y la siguiente vez que se le ve tiene una bala en la cabeza, otra en el estómago y varias alrededor del cadáver (muestra de la falta de experiencia del asesino). Ahora después me gustaría hablar uno por uno, pero antes… ¿podrían enseñarme sus boletos de la quiniela?
La expresión de los tres sospechosos al echar mano del billete fue la misma; era una mezcla de sorpresa, miedo y angustia. La causa era que en vez del boleto, cada uno tenía una carta de la baraja española. Gottfried tenía el as de oros, Ernst el seis de copas y Robert el rey de espadas.
Las cartas, según el juego, sumaban las siete y media. La hora a la que la víctima había llamado a sus amigos y, probablemente, el momento de su muerte.
Las siete y media: Capítulo uno
07:30 y doce segundos Suena el teléfono móvil. El señor Leibniz se despierta. Friedrich Engels le ha llamado.
07:32 Gottfried camina descalzo por su casa a oscuras. Levanta el pie para quitarse algo de suciedad. Sigue caminando y llega a la cocina. Pone la boca debajo del grifo y gira la llave dejando caer el agua. Quita la boca y deja el agua correr para que se enfríe.
07:33 Gottfried llama a Friedrich, no lo coge. Enciende su ventilador, su tocadiscos y se acuesta. Se relaja más con el crepitante sonido del vinilo que con la propia música.
07: 28 Erns Cassirer bebe whisky en una fiesta. La fiesta es un tanto peculiar: es en una guardería, las que son maestras por el día son prostitutas por la noche, los asistentes están disfrazados de bebés, las bebidas están servidas en biberones.
07:29 Cassirer se decide por coger a una de las maestras de la mano y llevarla a la ludoteca. Allí le quita rápidamente el pañal y entran en acción.
07:30 y dieciséis segundos Suena el teléfono de Erns, no lo escucha (y de haberlo escuchado no lo hubiera cogido).
07:48 La maestra y el asistente a la fiesta se ponen sus respectivos camisones de bebé, Erns bebe de su biberón y besa a la maestra de su hijo.
07:49 El señor Cassirer mira su móvil y ve la llamada de Friedrich Engels, le llama extrañado pero éste no lo coge.
07:29 Robert Allen está en su local de ensayo a las afueras de la ciudad. Cuando la gente duerme, su inspiración despierta.
07:30 y veintidós segundos Suena el teléfono pero está absorto en su trabajo: escribiendo letras, acordes y haciendo sonar su guitarra.
08:42 Robert ve extrañado la llamada de Friedrich Engels y medita sobre llamarle o no. Piensa que su amigo ya estará dormido así que guarda el teléfono.
10: 01 El comisario McLöwitz llama a Gottfried Leibniz.
10:04 El comisario McLöwitz llama a Erns Cassirer.
10:08 El comisario McLöwitz llama a Robert Allen.
12:00 Citaron a los tres juntos en comisaría. Al llegar, el comisario saludó diciendo: "Su amigo Friedrich Engels ha sido asesinado".
14/6/09
Huérfano sexual
y siempre le decían las mujeres:
"Tú tienes papada
tú no tienes mamada".
Güérfano era un huérfano sexual.
13/6/09
Los hombres que no amaban a las mujeres

No se si será verdad eso que decían "Es la mejor cinta de cine negro desde Sed de mal de Orson Welles" porque no soy un gran aficionado del género -aunque no me desagrade aun debo prestarle más atención- pero sé que una de la otra distan mucho, no cualquiera está al nivel del icónico creador de Ciudadano Kane. Por otro lado, da pena quitarle méritos a una de las mejores películas de este año.
La adaptación al cine de Millennium (la obra de Stieg Larsson) ha quedado sórdida y realmente oscura. Lo mejor es, como todo el mundo sabía, el personaje de Lisbeth Salander. Una mujer fuerte y luchadora que sólo se necesita a sí misma para sobrevivir que carga con tantos problemas como piercings. De hecho, las feministas deberían aprender más de ella y tomar unas medidas más resultonas para acabar con la injusticia del machismo en vez de fijarse en tonterías como cambiar el lenguaje o poner en los semáforos a mujeres con sus falditas. Lo peor, las ganas de mear que me entraron en los últimos quince minutos, las ganas de fumar que da Lisbeth y algunos fallos de racord imperdonables porque cantan de lejos.
Puestos a poner pegas serias en la temática, aunque te dan todo masticadito de cómo van encontrando las cosas, hay ciertas cosas que no cuadran como relacionar X nombre traduciéndolo al hebreo con X nombre y elaborar una teoría rebuscada de cojones y soltar "¿cómo no se me había ocurrido antes?"... las teorías que van sacando a menudo no tinen fundamento.Nota: 8/10
12/6/09
Los seguidores de dios más cabrones
El que está a punto de recibir la putada es catecúmeno mío, se llama Pedro. El promotor de la idea también es catecúmeno mío, se llama Antonio (pero prefiere el pseudónimo de Clavículas).
A Pedro le dicen que una tal Mariángeles quiere conocerle porque le ha molado. Analicemos lo que acontece:
Si escucháis lo que dice Pedro en el vídeo es realmente tronchante:
-Illo, que no hagan fotos, illo.
-Este es amigo mío... no me toquéis los cojones, illo.
Y se va... pobre Pedro.
La Reina de Inglaterra
La reina de Inglaterra es un concepto, es una idea
que no me cabe en la cabeza.
La reina de Inglaterra y los nietos de la reina de Inglaterra.
¿Cómo será Talavera de la Reina de Inglaterra?
La reina de Inglaterra y lo que los punkis han hecho con ella,
la reina de Inglaterra en un montón de camisetas,
la reina de Inglaterra y la madre de la reina de Inglaterra.
¿Dónde estará Talavera de la Reina de Inglaterra?
A alguna le han dao un Oscar por la reina de Inglaterra,
y la verdad es que es clavaita a la reina de Inglaterra.
¿Cómo se irá a Talavera de la Reina de Inglaterra?
Piénsalo, Talavera de la Reina de Inglaterra.
Piénsalo, Talavera de la Reina de Inglaterra.
Piénsalo, Talavera de la Reina de Inglaterra ...
Pareja estable
y tiene una piel más blanca que la propia luz
y tiene una melena más negra que la propia oscuridad.
Gana un billete por cada pelo en su cabello,
gana un billete por cada segundo a su lado.
Sí, mi novia es prostituta.
Pasé los primeros días
envuelto entre nicotina y celos
esperando que acabase de trabajar.
Ahora lo llevo mejor,
se que es fiel, todo lo fiel
que una prostituta puede ser.
Me ha jurado que no le llena
que la llenen. Sólo está llena
cuando está a mi lado.
Es prostituta, ¿y qué?
Ella no ama a los hombres
que la tratan como objeto.
Ella me ama a mí.
No nació muy lista, pero nació preciosa
y muy buena.
Sobrevivir en estos tiempos es un juego
que empieza con la partida perdida
pero nosotros hacemos trampas para ganar.
La gente nos mira raro
pero no nos importa:
yo la quiero a ella, ella a mí
y estamos vivos.
11/6/09
De cómo debe actuar un gafapasta ante diversas situaciones en la vida (Parte 1)
Los más cibernautas querréis informaros sobre la venta del disco por internet... pero eso no es en absoluto tierno. Es una situación fría... comprar por internet no os hace más gafapasta (ni siquiera más perezosos) lo que os hace es convertíos en unos seres inertes de gélido corazón: No hay relación más preciosa que la que tiene un vendedor de discos con un usual cliente. Para que los pocos intelectuales que aquí vengáis os sintáis cómodos... os voy a dar masticadita la información y os voy a desglosar por pasos toda la actividad económica que desempeñaréis.
1. Seleccionar minuciosamente la tienda. Yo, en Córdoba, ya tengo una y es "Fuentes Guerra" (http://www.fuentesguerra.es/). Si podéis colaborar con pequeños comercios, es mucho mejor. Algunos de vosotros tendréis cerca una FNAC y os dejaréis caer por allí. Yo no he tenido oportunidad de ir a ninguna, pero me fío de aquellos empleados, serán buenos (digo yo), aunque sean de una tienda tocha.
¡Nota importante! - No ir al "Corte inglés". No están cualificados en la materia... si preguntas por Nick Cave (ellos tienen el último que es... ¿"Henry's dream"? ¡No! ¡No es Henry's dream, mamón! Es el único que tienes, pero no el último y sabes que lo tienes porque acabas de mirarlo por un ordenador... cuando te he dicho el nombre del polifacético artista has mirado al cielo clamando ayuda para saber cómo siquiera escribirlo.). Si vas a la sección de librería y dices: "Perdón, el teatro completo de Oscar Wilde", la atractiva dependienta muy elegante y esterilizada te preguntará cortésmente "¿quién?" y en ese momento te dices a tí mismo no volver a entrar ahí más. Pero estás allí así que le dices de nuevo que es Oscar Wilde a quien buscas y ella, lo pondrá en su ordenador-salvavidas y te dirá si "Wilde" (W-I-L-D-E) se escribe "G-U-A-I-L-D" y te mirará diciendo... "eres un gafapasta pero ni se lo que es gafapasta" y tú la mirarás diciendo... "eres una fulana analfabeta y yo sí se lo que es fulana analfabeta porque aquí estáis muchas fulanas analfabetas". Esto es autobiográfico (obviamente no nos dijimos las verdades a la cara, pero nuestras miradas se fundieron en una enemistad eterna).
2. Al entrar en la tienda debes de analizar lo que están escuchando. Puede darse uno de éstos casos:
- Si te gusta y no los conoces, te acercas discretamente y preguntas: "¿Quiénes son éstos? ¡Suenan bien!"
- Si no te gustan y no los conoces, ya te gustarán, te acercas discretamente y preguntas: "¿Quiénes son éstos? ¡Suenan bien!"
- Si los conoces y te gustan. Puedes establecer una conversación con el dependiente y derivar, además, en sus influencias (hablar de quienes les han influido o en quienes han influido) y siempre, tomando afluentes del delicioso río musical, podrás tener una conversación cuya calidad mínima sea "medioqué".
- Si los conoces y no te gustan. Puedes establecer una conversación con el dependiente y derivar, además, en sus influendias (lo más importante es derivar en las influencias, cuando la conversación lleve un rato y el dependiente vea que eres "un digno" o como nosotros lo llamamos "un gafapasta" podrás poner a parir lo que está escuchando: siendo, obviamente, muy sutil y educado y objetivo en tus afirmaciones.
3. Los dependientes de las tiendas de discos son personas especialmente buenas. Son los superhombres de Nietzsche en una jornada laboral. Ellos, por tanto, son los que eligen quien son sus amigos y quien no lo son. Normalmente no es aconsejable que seas tú quien comience la conversación, puedes pecar de plasta y los gafapasta ya somos bastante de por sí como para que encima nos cuelguen la etiqueta antes de comenzar la conversación. Cuando este mensajero del señor te dice algo así como "¡Esto es un clásico!" o "Clasicazo"... eso es como decir "Ave maría purísima": una señal para comenzar una charla agradable, de buen clima. Él espera que tú sepas qué decir, si sueltas algo que tenga chispa, iluminarás la llama que él quiere y arderéis en una deliciosa conversación.
4. La próxima vez que entres ocurrirá una de las dos cosas siguientes:
- Él se acuerda de tí.
- Él no se acuerda de tí.
¡Nota importante! El objetivo de todo ésto era establecer relación con él, de modo que no te comportes como un sabelotodo gilipollas. Muestra respeto ante quien te lo muestra a tí.Si ya metiste la pata en la primera conversación y no quedaste como alguien especial, intenta en tu próximo intento algo más de sultura. No hables entrecortado, se firme en tus contestaciones, cada uno es bueno que se diseñe su propio rol.
5. La principal manera de comenzar una conversación es preguntar por el disco en cuestión que quieres obtener, primero es menester que eches un vistazo a todos los que hay y que él te vea cómo miras interesado la interesante compilación de obras de arte que ante tí se alza. Si viste el disco lo coges y lo llevas hacia el mostrador (no hagas que se levante para buscártelo, pobre hombre, ¡bastante tiene con estar con un sueldo maquiavélicamente malo con horarios de mierda sentado en esa puta silla viendo como lo que más vende es música de mierda... tantos conocimientos musicales no le sirven para nada!). Si no lo encuentras, tienes que pedirlo lo cuál te garantiza una gran conversación.
6. Una vez en tus manos el disco de tu propiedad, lo pagas. ¡Nunca robes en tiendas donde quieres llevarte bien con el dependiente!
Si tenéis alguna duda sobre cómo actuar en alguna situación, por favor, háznoslo saber en un comentario. Si, por otra parte, algo de éste "De cómo debe actuar un gafapasta ante diversas situaciones en la vida" no te ha quedado claro y quieres saber más... tú también nos lo debes hacer saber en un comentario.
Nadie me comprende

Nadie confía en mí.
Nadie cree que vaya a seguir adelante.
Nadie espera que pueda ser útil.
Nadie se interesa por mí.
Nadie me comprende.
Nadie comprende mis ideas.
Nadie comprende mis gustos.
Nadie comprende mi manera de hablar.
Nadie comprende mi pelo.
Nadie comprende mi ropa.
Nadie comprende mi humor tonto.
Sólo tú (Burgos de Arias).
El espejismo de la tierra
It was the dirty end of winter
Along the loom of the land
When I walked with sweet Sally
Hand upon hand
And the wind it bit bitter
For a boy of no means
With no shoes on his feet
And a knife in his jeans
Along the loom of the land
The mission bells peeled
From the tower at Saint Mary's
Down to Reprobate Fields
And I saw that the world
Was all blessed and bright
And Sally breathed softly
In the majestic night
O baby please don't cry
And try to keep
Your little hand upon my shoulder
Now go to sleep
The elms and the poplars
Were turning their backs
Past the rumbling station
We followed the tracks
We found an untrodden path
And followed it down
The moon in the sky
Like a dislodged crown
My hands they burned
In the folds of her coat
Breathing milky white air
From deep in her throat
O baby please don't cry
And try to keep
Your little head upon my shoulder
Now go to sleep
I told Sally in whispers
I'll never bring you harm
Her breast it was small
And warm in my palm
I told her the moon
Was a magical thing
That it shone gold in winter
And silver in spring
And we walked and walked
Across the endless sands
Just me and my Sally
Along the loom of the land
O baby please don't cry
And try to keep
Your little head upon my shoulder
Now go to sleep